17 septiembre 2007

Yo Genero Conflictos II


Ayer sin ir mas lejos, aparece un flakito de unos 19 años, medio anoréxico, como disfrazado de Syd Vicius o algo parecido, pero con lentes imitación Chanel marco blanco vidrio negro; eran como las tres de la mañana y aparece con un grupo de unos cinco más, todos muy símiles. Yo seguía tomando de mi cerveza y la nariz me había dejado de picar hace un rato.
Se acerca a hablar. Fué porque estábamos ebrias bardeándolo, pero el simpaticón entendió q le tirábamos onda o futuramente la goma. En fin, se acerca y muestra su saco con bocha de alfileres de gancho, pines redondos, cadenitas, y cosititas plateadas… había sakeado el costurero de su abuela, seguramente.


Nos dice, “¿me conocen porque toqué en Mal Pasar?”…. este tocó en mal pasar?…mmm, ebria pero no boluda…este? Yo por mi laburo conozco a muchos músicos y no le veía cara de “Mal Pasar” ni a gancho.
Sigue.

“Es que tenía una banda, The Jons”… yo reaccioné acomodando mi labio ya medio caído y mi pelo desbaratado, “Yo tengo el disco!!!”“y te gusta?”- me pregunta…- Hubo un segundo de seriedad, creo q incluso el tema q sonaba de The Cure se cortó, y dije sinceramente con todo este corazón lleno de amor: “No.” –

“Era obvio que no te gustaba. Tu onda no tiene nada que ver nena.”


OK. En este momento tenía q decidir si desbaratar la situation abusando del estado de alcoholismo de mis lindas acompañantes que además de parecer guarras, yo sabía perfectamente la cantidad de dientes abajo que llevaban en su haber por tirar un par de “cortitos” certeros en bocas desasertadas; o bien tomar el camino menos violento pero no menos divertido, delirar a este muñekín made in china que ni los calzones debe lavarse aún.

Retomemos:

“Era obvio que no te gustaba. Tu onda no tiene nada que ver nena.”

Respiré hondo, muy hondo, como quien se va a sumergir en el mar por un par de minutos y empecé mi bella actuación: “Decime baby o te surto a trompadas gil!”, con la cara mas de orto que encontré a esa hora, en ese lugar y con un peso con ochenta en el bolsillo, continué: “que me digas Baby! Chabón, decime Baby payasín!, me sacas loca man! Decime baby que te mato!!! Que me digas baby hijo de puta!” me paro, me tambaleo, me reacomodo, lo empujo como era de esperar, y cuando lo empujé me dí cuenta que el esmalte color rojo de mi dedo índice de mi mano derecha estaba saltado…

Me detuve un instante, pero volví a increparlo: “que te haces el gringo huevón, que te hacés el rocker zapato malcocido, decime baby si no querés que te chorrée mierda por la boca…” Este insulto fue como tan groso, tan groso, que decidí alejarme y meditarlo un rato.

Lo miré a los ojos y le quité la cerveza de la mano, le dije de la forma mas suave, mas tierna que me salió: “mirá mi uña man… decime baby, dale”.
En fin. Yo genero conflictos, aunque así no lo quiero. Esta vez todos nos reímos, menos él claro.

“Tenés razón Baby tu esmalte se saltó, ya lo vas a arreglar”






12 septiembre 2007

Los puedo pagar pero no los puedo pegar*-


Mil platos por la cabeza creo q te tiré. Te grité, te odié, me lastimaste te lastimé.


No puedo entender pero puedo aprender. Hoy parece q de nada sirven mis palabras para la pared. Un murallón que esta escrito por todas partes, q todo el q pasa escribe... mis palabras se las lleva el aire podrido q me entra cada vez que solo escucho el hueco.
Es una especie de castigo, yo de chica sabía q siempre q algo malo me mandaba llegaba el castigo en diversas maneras...claro q eso tambien lo aprendimos, pero hoy el castigo es tremendo.
Me enamoré una vez en Villa Crespo. Me enamoré y nunca más nada. Hablaba con Huevo la otra noche, mientras nos besábamos un rato, que lo que sentimos por esas personas q amamos de verdad, nunca más queremos sentirlo por nadie....no solo q no queremos, sino q tristemente no podremos. Como una afirmación en el vacío, nunca más podremos.


Hay cosas q no se pueden nunca más y de alguna manera eso está bien. El tiempo atrás jamás y con eso todo tu enojo y tu odio conmigo. Increíble faceta la q me chorrea ahora, me escupo la cara frente a un espejo, le doy un puñetazo y lo destrozo. No sé porque terminamos siendo como somos, creo q medio contradictorios si lo que en verdad queríamos se truncó por nuestras propias mierdas. La misma mierda q te hizo mentirme, la misma mierda q me hizo terminar la historia hablando sola y con la cabeza agacha.


Fracaso interminable. No fracasa quien no se propone algo. Creo q no hubo propuesta en ningún plazo. No hubo señal de cambio. No hubimos habiendo podido. Fracaso?


Siempre voy a extrañar y eso quiero que se sepa. Un comentario aislado, un desenfrenado beso en Plaza de Mayo, siempre va estar el faso mal armado y tus besos en mi espalda. Quiero de una patada romper el muro y encontrar lo inexistente, y en este momento me acuerdo de Sabina mi amiga, que de la manera mas seria en que pudo alguien decirme algo dijo "nunca jamás dejes que nadie, Nadie te diga utópica". Y acá estoy, mandándote flores y mimos a la distancia, tratando de demostrar que eso q dijiste no existe más para vos, esta vivo como los microorganismos que tenés entre los dedos, entre los ojos, en todos lados, y sobre todo en tu cabeza -dentro-


Aunque no sigue. Sabemos.